IDEAS CON DIRECCIÓN
Portada Coco Lebrel

Un vídeo de marca empieza antes de grabar: dirección creativa para Coco Lebrel

Una cámara puede registrar una imagen impecable. Buena luz. Buena composición. Un movimiento preciso. Una edición cuidada. Y, aun así, no contar nada.

Porque producir un vídeo de marca no debería empezar preguntándonos qué vamos a grabar, sino qué queremos contar, por qué merece ser contado y qué debería permanecer en quien lo vea cuando la pieza termine. Ese fue el punto de partida de nuestro trabajo con Coco Lebrel.

Antes de encender una cámara hubo investigación, conversaciones, decisiones, ideas descartadas, un concepto creativo, una narrativa y un guion gráfico. La cámara llegó después. Y no fue casualidad. Fue la consecuencia de todo lo que habíamos decidido antes.

Coco Lebrel: encontrar la historia antes de contarla

Coco Lebrel tenía algo que no necesitábamos inventar: una personalidad propia.

La marca estaba profundamente ligada a Paula, su fundadora, a su forma de entender la moda y a una trayectoria construida durante años. Había prendas, espacios, recuerdos, bocetos, primeras colecciones y una evolución que explicaban mucho más de Coco Lebrel que cualquier sucesión de imágenes bonitas.

Nuestro trabajo no consistía en crearle una personalidad para el vídeo. Consistía en encontrar la forma audiovisual de expresar la que ya tenía

Por eso comenzamos investigando.

Revisamos la historia de la marca, su evolución, sus códigos visuales, las primeras piezas, fotografías, bocetos, prendas actuales y elementos que habían formado parte de su recorrido.

También había una persona detrás de todo aquello. Paula no iba a ser simplemente quien apareciera delante de la cámara. Su historia y la de Coco Lebrel estaban conectadas y esa relación debía formar parte de la narrativa.

Antes de decidir planos, necesitábamos comprender todo eso.

Antes de producir, había que dirigir

Tratamiento creativo audiovisual

Una producción audiovisual empieza mucho antes del rodaje. Al menos, debería.

La fase de dirección creativa nos permitió convertir toda aquella información en una idea capaz de sostener la pieza. Definimos el concepto, la narrativa, el tono y la intención visual. Qué queríamos transmitir. Qué debía sentirse. Qué partes de la historia merecían ocupar espacio.

Y, especialmente, qué no necesitábamos contar. Porque dirigir también significa renunciar.

Una producción audiovisual empieza mucho antes del rodaje. Al menos, debería.

La fase de dirección creativa nos permitió convertir toda aquella información en una idea capaz de sostener la pieza. Definimos el concepto, la narrativa, el tono y la intención visual. Qué queríamos transmitir. Qué debía sentirse. Qué partes de la historia merecían ocupar espacio. Y, especialmente, qué no necesitábamos contar. Porque dirigir también significa renunciar.

Del concepto al tratamiento creativo audiovisual

Una idea todavía no es una producción. Hay que convertirla en decisiones.

El tratamiento creativo audiovisual fue el puente entre aquello que queríamos contar y la manera en la que íbamos a hacerlo visible. Empezamos a definir atmósferas, acciones, localizaciones, ritmo, encuadres y transiciones. Pensamos cómo representar diferentes momentos de la historia y cómo hacer convivir pasado y presente sin convertir la pieza en una cronología.

Una de las imágenes que trabajamos durante aquella fase situaba a Paula en un pueblo de Huesca, mirando hacia el horizonte. La acompañaba una idea:

«Nunca pedí permiso».

No era simplemente un plano bonito. La localización, la postura, el espacio, el movimiento y la frase estaban intentando decir lo mismo.Eso es dirección creativa. Cuando las decisiones visuales dejan de ser decoración y empiezan a participar en la historia.

El guion gráfico: decidir antes de encender la cámara

Después llegó el storyboard. Dibujar una producción antes de producirla puede parecer excesivo desde fuera. Para nosotros es exactamente lo contrario.

Es una forma de llegar al rodaje habiendo tomado muchas de las decisiones importantes.

El guion gráfico nos permitió visualizar escenas, estudiar su relación, plantear composiciones y comprobar si la narrativa que funcionaba sobre el papel también funcionaba visualmente.

Una de las secuencias, por ejemplo, trabajaba la idea de evolución mediante distintas representaciones de una misma Coco. No se trataba simplemente de enseñar diferentes looks, sino de utilizar la imagen para hablar de transformación e identidad.

Cada viñeta nos obligaba a responder una pregunta:

¿Este plano está aquí porque queda bien o porque ayuda a contar la historia?

La diferencia parece pequeña.

En el resultado final es enorme.

Guion gráfico
Guion gráfico

Este es, probablemente, uno de los puntos más interesantes para enseñar el proceso: colocar algunas viñetas del guion gráfico junto a los planos finalmente rodados permite ver cómo una decisión que empezó siendo un dibujo termina convirtiéndose en una imagen real.

Del concepto a la pieza. Literalmente.

Visualizar escenas, estudiar su relación, plantear composiciones y comprobar si la narrativa que funcionaba sobre el papel también funcionaba visualmente.

Una de las secuencias, por ejemplo, trabajaba la idea de evolución mediante distintas representaciones de una misma Coco. No se trataba simplemente de enseñar diferentes looks, sino de utilizar la imagen para hablar de transformación e identidad.

Cada viñeta nos obligaba a responder una pregunta: ¿Este plano está aquí porque queda bien o porque ayuda a contar la historia?

La diferencia parece pequeña. En el resultado final es enorme.

Producción audiovisual: cuando la dirección llega al rodaje

Entonces sí. Llegaron las cámaras.

El rodaje nos llevó por diferentes escenarios y nos permitió trabajar con Paula, con el universo de Coco Lebrel y con las personas que forman parte de él.

Pero el objetivo ya estaba definido. No llegábamos a las localizaciones preguntándonos qué podíamos grabar. Llegábamos sabiendo qué necesitábamos contar.

Eso no significa que un rodaje deba ser rígido. Todo lo contrario. La planificación permite reconocer mejor lo inesperado.

Una mirada que funciona. Un movimiento. Una reacción. Una luz que aparece durante unos segundos.

La dirección establece el rumbo; el rodaje también exige sensibilidad para detectar aquello que no estaba previsto y merece entrar en la historia.

Y aquí aparece una diferencia importante entre simplemente producir contenido y producirlo con dirección.

La técnica importa. La fotografía importa. El equipo importa. Pero ninguno de ellos puede decidir por sí solo qué significa una pieza.

La postproducción también construye marca

Cuando termina el rodaje todavía no existe el vídeo. Existe material.

La historia vuelve a construirse en edición. Seleccionar una toma y descartar otra. Sostener un plano unas décimas más. Cambiar el orden. Encontrar un ritmo. Crear silencios. Decidir cuándo una imagen necesita respirar y cuándo la siguiente debe irrumpir.

La postproducción no es el lugar donde simplemente se “juntan los planos”. Es otra fase de dirección. Porque el montaje determina cómo se experimenta la historia.

En una pieza de marca, además, cada decisión debe seguir respondiendo al mismo universo que definimos al principio.

  • Concepto.
  • Narrativa.
  • Imagen.
  • Ritmo.
  • Acabado.

Todo tiene que hablar el mismo idioma.

El resultado: una pieza que no solo presenta una marca

El resultado fue un Hero Brand Film pensado para convertirse en una pieza central de comunicación de Coco Lebrel.

No queríamos hacer un catálogo en movimiento. Tampoco un anuncio convencional. Queríamos presentar la marca desde su propio universo: su sensibilidad visual, su carácter, su evolución y la persona que existe detrás de ella.

Una pieza capaz de funcionar en web, redes sociales, presentaciones o eventos y que, independientemente del canal, siguiera diciendo lo mismo: esto es Coco Lebrel.

Y ese es también el motivo por el que entendemos la producción audiovisual como una herramienta de posicionamiento.

Una buena pieza no solo enseña lo que haces. Ayuda a construir cómo quieres ser percibido.

Producción audiovisual con dirección creativa en Zaragoza

Desde Valkyra trabajamos la producción y el contenido premium desde Zaragoza, pero nuestra manera de entender este servicio empieza antes de cualquier rodaje.

  • Analizamos.
  • Conceptualizamos.
  • Dirigimos.
  • Y después producimos.

Dependiendo del proyecto, ese recorrido puede traducirse en investigación de marca, concepto creativo, guion, tratamiento audiovisual, storyboard, dirección de arte, fotografía, vídeo, producción, edición, motion graphics o postproducción.

No incorporamos todas esas disciplinas porque haya que hacer más. Incorporamos las que la idea necesita. Porque tampoco creemos que una producción sea mejor por ser más grande. Es mejor cuando cada decisión tiene una razón, Coco Lebrel es un buen ejemplo.

La pieza final nació frente a una cámara. Pero el vídeo había empezado mucho antes. Había empezado cuando nos sentamos a decidir qué historia merecía ser contada. Y esa sigue siendo la pregunta que hacemos antes de producir:

 

¿Qué tiene que hacer sentir, entender y recordar esta pieza sobre tu marca?

Después viene todo lo demás.

Valkyra. Para quienes están listos.

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